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Mantener una hidratación adecuada es crucial para el buen funcionamiento del cuerpo humano, facilitando la eliminación de desechos y mejorando la salud general. Cuando se consume agua mineral natural, como la proveniente del Manantial de Sant Hilari, los beneficios se amplifican gracias a su composición rica en minerales esenciales como calcio, magnesio, manganeso, potasio y hierro. Estos componentes nutricionales, protegidos de la contaminación, no solo son seguros para la salud a largo plazo, sino que también aportan propiedades únicas al agua.

A pesar de las cualidades estables de estos minerales, muchas personas se sorprenden al descubrir que el agua embotellada tiene fecha de caducidad. Este detalle, sin embargo, no está relacionado con el agua misma, sino con el material de su envase. Exploraremos a continuación las razones detrás de esto.

La preocupación por los envases de plástico

El material predominante en los envases de agua mineral es el polietileno tereftalato, o PET, compuesto en su mayoría por derivados del petróleo crudo y gas natural. Aunque el PET es ampliamente reciclable y se transforma en productos como fibras textiles y cuerdas, existe un debate sobre su seguridad a largo plazo. Aunque no hay evidencia científica concluyente, se especula que con el tiempo podrían liberar sustancias potencialmente nocivas.

Comparativa entre envases de vidrio y PET

El vidrio, a diferencia del plástico, es inertemente seguro para almacenar alimentos y bebidas. No implica el uso de químicos en su fabricación y mantiene la pureza y el sabor original de su contenido, sin alterar sus características organolépticas. Además, es más probable que los envases de vidrio sean reciclados comparado con los de plástico, lo que refleja una creciente preferencia de los consumidores por opciones más sostenibles y saludables.

Importancia de la conservación adecuada del agua

La fecha de caducidad en las botellas de agua mineral también se justifica por la posibilidad de que el agua absorba sabores del plástico con el tiempo. Por ello, se recomienda almacenar el agua en un lugar fresco y seco, alejado de la luz directa del sol y de olores fuertes, para preservar su sabor y calidad.

El Manantial de Sant Hilari, situado a unos 200 metros de profundidad en un entorno protegido, es un ejemplo destacado de cómo un buen manejo y ubicación del manantial contribuyen a la calidad excepcional del agua mineral natural.

En conclusión, es fundamental que tanto consumidores como distribuidores comprendan la importancia de la fecha de caducidad y las condiciones de almacenamiento del agua embotellada para disfrutar plenamente de sus propiedades naturales y nutritivas. Para más información sobre el agua mineral natural AquaBlue procedente del Manantial de Sant Hilari o consultas relacionadas con nuestro servicio de distribución de agua a domicilio, no dudes en contactarnos a través de nuestro formulario.